Cosas

“Acudieron al punto veintiún mujeres, catorce hombres, ocho mozos y trece primas en dos carros para afanarse y disponer la casona como venta y quesería, y así, casa por casa, puerta por puerta, aportaron todos brazos, aperos, tejas y maderos y los que no podían acudir por enfermedad, vejez o parto, arrimaron tanto como debían y más de lo que podían: dos sacos de castañas y otro de cebollas, seis repollos, dos patatas, una mula tuerta, doce ristras de ajo, tres abuelas sin dientes para vigilar el caldo, dos cabras de leche y una botella con un culo de anís, dando comienzo así la facendera”

Susana Barragués

LLAMADA A FACENDERA

Las facenderas o hacenderas eran trabajos de múltiples tipos en los que participaban todos los vecinos del pueblo, por ser de utilidad común.

Espalar nieve para poder llegar a la mina a trabajar, hacer presas para regar los huertos, limpiar los caminos de hierbas para la procesión del santo o alzar muros y tejados en la casa de un vecino eran tareas entendidas como responsabilidad de todos puesto que el beneficio era recíproco. Ese ejercicio comunitario de solidaridad y ayuda es un ejemplo para nosotros y por eso lo elegimos como presentación de nuestro trabajo: esfuerzo necesario de cada uno, beneficio común.

EN PRENDAS

Una comisión recorría las casas de los vecinos que no acudían a la llamada de facendera, y tomaba algo “en prenda”, como aperos de labranza o bienes de familia que eran puestos a disposición de todos. También nosotros pedimos “en prenda”a todos los que nos visitan que compartan con nosotros esa historia, conocimiento o saber que cada uno guarda en la memoria o en la imaginación.

Facendera es un espacio para crear, recuperar y compartir esas historias y esos saberes de antes y de ahora a través de nuestros talleres, cursos, de paseos en la naturaleza..

Las cosas de Facendera tiene que ver con una historia o con el saber hacer tradicional y siempre con la imaginación y la ilusión que le queremos aportar a todo lo que hacemos.